martes, 7 de mayo de 2024

¿TRANSFORMACIÓN EN LA ESCUELA ACTUAL?

- Rodrigo, te pido que me dejes explicar el trabajo que tienen que hacer. Solo un minuto de corrido para que todos tus compañeros entiendan la propuesta. Esa mañana de martes, era muy difícil hablar con los estudiantes, exPlicar un tema hermoso que, a mi criterio,podrían levarlo a la práctica en su vida adulta inmediata, al término de la secundaria. Ese martes a las 10.40 hs., luego del recreo, era imposible entablar una conversación con 3ro A. - Rodrigo, podés bajar los pies de la mesa? Rodrigo, ¿ podés dejar de pegarle en la cabeza a Cristian? Rodrigo ¿ podés devolverle el rimel a Zoe?Rodrigo, ¿podés dejar escuchar la propuesta para que todos puedan hacer el trabajo? Rodrigo ¿ podés dejar de llamar la atención que todos te vimos ya? -Andá a cagar Borrego!! - ¿Cómo Rodrigo? creo que no escuché bien. - Que te vayas a cagar! Esta escena me hundió en la tristeza menos pensada de mi carrera docente.Lo que sentí ya no tiene importancia para ustedes, mis lectores, y tal vez tampoco tenga importancia para ninguna de las autoridades de la escuela en la que sucedió el episodio narrado. Claro que la primera actitud interna que apareció en mi cabeza, fue revisar mi práctica docente, ¿qué dije como adulto al frente de un 3er año de secundaria, que pudo provocar semejante violencia? Y las teorías fueron innumerables en un primer momento, se redujeron en un cincuenta por ciento luego de pasadas unas horas, para quedar solo en dos o tres, al día siguiente. Siento que somos una generación que pregunta demasiado a: sus hijos, sus alumnos, su gente a cargo, porque estar a cargo de un grupo de personas, muchas veces implica no preguntar aquello que debe ser cumplido dentro del margen de una institución. Abrir la pregunta a quienes una tiene a cargo, implica una "consulta" cuya respuesta puede resultar en negativa, en disconformidad o en rechazo. BIen, si todo esto sucediera, la lógica me dice que quien pregunta si es posible cumplir una norma, está dando la posibilidad a quien recibe la propuesta de decir "no", es decir, la opción a no querer cumplirla. Entonces yo, docente, adulta y mujer en un espacio educativo, hice lo incorrecto dentro del aula con 26 adolescentes que no están en condiciones de decidir el ciento por ciento de lo que sí hay que hacer en el marco de una institución: preguntarle a Rodrigo una docena de veces si podía cumplir las normas de convivencia. Y ahora analizo qué discurso estamos creando los profesores dentro del aula cuando preguntamos todo, dando por hecho que los estudiantes tendrían la posibilidad de elegir qué hacer y qué no hacer. En mi metodología pedagógica dentro del espacio aulico, siempre se abre un momento de diálogo sobre la temática trabajada, un diálogo que implica que es fundamental dar sus opiniones sobre dicho tema, constuir conocimiento colectivo, repasar conceptos y complejizarlos mediante ejemplos cotidianos. Allí, ellos tienen la posibilidad de abrir el juego, explcar por qué les gusta o no la temática de la materia, qué puntos a favor y cuáles en contra tiene la actividad desarrollada anterior para el desarrollo de sus potenciales humanos. Allí, en ese momento de intercambio y puesta en cmún, aparecen los mejores y mas ricos discursos y complejidades de pensamiento. Así, entre todos, respetando tiempos de escucha y tiempos de habla. Así, con libertad porque no hay nota en esa instancia, no hay evaluación en los sentires y las teorías nuevas que construimos entre todos. Luego, siempre hay una explicación de lo nuevo que admite preguntas, cuestionamientos y dudas en común, para dar luagr a la propuesta semanal por escrito. A veces me convierto en una especie de pulpo que atrapa cada una de sus palabras y pensamientos para darles un orden y que ellos logren ver sintetizados su producción oral. La escuela es un espacio de tensiones y no solo de conocimiento académico, sino de todos los conocimientos y sentimientos y emociones que ellos traen y que podemos organizar siempre a traves de la temática, para darles tranquilidad y también para ayudarlos a atravesar sus propias dificultades. De eso se trata la vida, de eso se trata la escuela, de un espacio institucional de transformación para todos. Esta vez, con Rodrigo a la cabeza, la clase se convirtió en una sesión de masajes a Candela, maquillaje de Zoe, cancha de futbol para Leonel, peluqieria para Zaira y espectáculo de chistes y stadup para todos y todas. Todo bajo la conducción de Rodrigo, que, a mi entender, solo neesitaba que lo miren, que lo hagan sentir que era alguien que tal vez nadie le hace sentir...no lo sé. Supe más tarde que Rodrigo tiene un problema de salud, entendí que nada grave pero sí de controles mensuales y saberlo no modificó mi opinión sobre la escena incial que les relaté al inicio. Muchos jovenes tienen probelmas de salud, así como también los teníamos nosotros cuando ibamos a la escuela secundaria. No sé ni sabré nunca lo que estaba sintiendo el en ese día pero sí intuí que estaba imposibiltado de gestionar aquella marea de emociones y comportamiento caótico. Comprendí que muchas veces hemos estado en situaciones de dolor y sufrimiento en la escuela secundaria, que muchas veces los jovenes están con grandes dificultades sociales y emocionales que los desbordan en un mundo capitalista y arrasador que los lleva al desorden más insólito e incomprensible. Comprendi todo esto y mucho más que no detallaré aquí porque abirriría a mis queridos lectores que no se encuentren en la práctica docente. Pero hay algo mucho más imprtante que entendí para mí como adulta a cargo de 26 estudiantes de 15 y 16 años, y es que las instituciones educativas contemplan escenas que degradan la calidad humana con sus actitudes permisivas e ilimitadas; que ser demasiado contemplativas en situaciones de riesgo como la que viví ese martes ( y como viven muchos profes en las escuelas), no hacen más que desestabilizar la gestión emocional de los pibes que no encuentran el límite que no tienen en sus fmilias y que antes se los otorgaba la escuela. POrque la escuela es ese espacio que da seguridad, que marca las normas sociales y de convivencia, que muestra y otorga valores de respeto, honestidad y amorosidad en esos límites bien organizados. Claro que no recibí de la escuela ningun llamado, infome o charla que nos acompañe a facilitarle a Rodrigo una mejor convivencia institucional. Claro que, pasadas tres semanas de aquel momento tan difícil, la institución escuela, no ha sabido abordar profesionalmente con los valores que intenta profesar la situación. Y una vez más me pregunto, a dónde esos chicos y chicas que transitan la secundaria, encontrarán la forma de conocer las normas, las reglas, lo incuestionable del universo social en el que el día de mañana deberán incorporarse. El martes siguiente, fui a dar clases a 3ro A, turno mañana y ahí estaba Rodrigo...con los pies arriba de la mesa, masajenado a Candela, pintándose con e rimel de Zoe, cortándole el pelo a estefanía y contando chistes, mientras yo trataba infructuosamente, de explicar el tema Oficios y Profesiones en nuestra sociedad actual.

¿TRANSFORMACIÓN EN LA ESCUELA ACTUAL?

- Rodrigo, te pido que me dejes explicar el trabajo que tienen que hacer. Solo un minuto de corrido para que todos tus compañeros entiendan ...